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A menudo me pregunto cómo hubiera afrontado yo el coronavirus como opositora. Yo, que escribí un libro que titulé “la pausa”, porque eso fue para mí la etapa de la oposición. ¿Qué hubiera pasado si esa pausa se hubiera visto suspendida en el tiempo? ¿Cómo habría afrontado no poder hacer el examen, cuando sólo faltaban días para que se celebrara?

cómo hubiera afrontado yo el coronavirus como opositoraMe ha venido a la memoria, el último día que salí a cenar antes del examen. Faltaban dos semanas, para el día decisivo y fui con mi mejor amiga (que también se examinaba) a una pizzería frente a mi casa. Era nuestro último día de ocio y quedamos las dos solas. La conversación se centró, obviamente, en cómo nos sentíamos. Y recuerdo una frase que salió de una boca al final de la noche “Lo que más temo de suspender, es que no sé con qué fuerzas voy a seguir estudiando”.

Porque ahora, cuando todo pasa, puedes relativizar ciertos momentos. Pero cuando los vives, lo único que te consuela es ponerte en “la peor situación” y tratar de anticiparla. En mi caso, efectivamente, veía la posibilidad de aprobar igual de posible que la de suspender. Llevaba dos años de mi vida, dedicados únicamente a estudiar pero aún así, mi percepción era que aún podía mejorar muchísimo. Dos semanas antes del examen, todos los miedos e inseguridades, estaban a flor de piel, te suena esto ¿verdad?

Así que ahora pienso, y le digo a aquella opositora desesperada por hacer el examen, que llega una pandemia mundial y que su pausa se va a prolongar sin fecha. Y os prometo, que mientras escribo estas líneas se me acelera el corazón y me tiemblan las manos de pensar cómo me hubiera sentido.

A dos semanas del examen, sólo quería que llegara el dichoso 12 de mayo. ¿Porque me lo sabía todo? No, porque no podía más. Necesitaba respirar, descansar, pensar en algo que no fuera el temario. Necesitaba salir de la burbuja en la que me había metido durante años. Así que, para mí, el 12 de mayo era la liberación. Quería que llegase para que acabara todo, independientemente del resultado.

Viviéndolo de esta manera, te puedes imaginar, que una situación como la que estamos viviendo, me hubiera supuesto un reto muy grande. Y sí, es una circunstancia que está fuera de nuestro alcance y que nos ha afectado a todos. Hay que ser positivo y ver la posibilidad de ir más preparado al examen. Sí, la teoría nos la sabemos todos. Sin embargo, a mí me hubiera costado días o semanas, asimilar esto.

Asimilar que mi primera oportunidad de medirme, se retrasaba por tiempo indefinido. Que la incertidumbre volvía otra vez. Que no había un día señalado en el calendario para organizar el estudio. Que el día de la liberación, tendría que esperar.

Sí, habría tardado tiempo en digerirlo, en pensar cómo organizar los repasos de nuevo, en convencerme a mí misma, que todo pasa por algo y que esto es una oportunidad para llevar mejor el temario. 

Sin embargo, me conozco y sé que entre todas las opciones de cómo afrontar esto, nunca hubiera pensado en abandonar. Me habría dado un tiempo de descanso antes de retomar el estudio, porque lo necesitaba. Pero sé que hubiera continuado opositando. 

Yo nunca barajé un plan B. Cuando decidí opositar, lo hice porque estaba segura del estilo de vida que me hace feliz. Ser funcionaria era la meta y el único camino para llegar, es la oposición. Una meta de la que estaba plenamente segura y de la que nunca dudé. 

Así que hoy, que pienso en aquella opositora estresada e insegura de hace un par de años, que temía el suspenso por no ser capaz de seguir… Yo le diría que, a veces, la clave es simplemente tener clara la meta. El cómo llegar hasta ella, lo buscamos: adaptándonos a las circunstancias, siendo flexibles y sacando fuerzas de donde sea. Pero yo, tenía lo más importante definido, que era que sabía a dónde quería llegar. Y con eso, ya podía construirme el camino.

Hoy se ha cruzado el coronavirus en la vida de miles de opositores. Si no hubiera aprobado en la última convocatoria, yo sería una más; con mis miedos, nervios e inseguridades. 

Escribiendo este texto, me doy cuenta que hubiera supuesto un gran reto dentro de mi pausa. Hubiera tenido que adaptarme y sacar fuerzas para continuar pero lo hubiera hecho.  Porque la meta sigue siendo la misma, aunque nosotros nos vayamos transformando en el camino.

 

Patricia Israel

 

Estos días continúo con el contenido motivacional en mi Instagram e informándoos de todas las novedades de las oposiciones que vayan saliendo.

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