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El camino del opositor es una auténtica montaña rusa: hay días que te levantas motivado y que crees que ya estás acariciando la plaza sin embargo, otros días la ves tan lejana que piensas en abandonar.

Sin duda, todos los que decidimos opositar sabemos las ventajas que tendremos en nuestra futura vida de funcionarios, pero no es fácil mantener esa motivación diaria. En la carrera de la oposición, nos vamos a encontrar tantos obstáculos que más de una vez dudaremos de nuestras habilidades y de las posibilidades de llegar a la meta.

Espero que con estos consejos, estéis un poco más cerca de mantener la motivación durante el estudio.

 

Recuerda por qué empezaste

Es una frase que muchos se ponen en su escritorio o su agenda, para tenerla a la vista constantemente. Es simple pero efectiva.

Cuando pienses que estás haciendo demasiados sacrificios por la oposición y te preguntes si realmente merecerá la pena, piensa en las razones que te llevaron a opositar.

Cada persona tiene una historia diferente: desde los recién graduados hasta los que lleváis años trabajando, pero todos tomasteis un día la decisión de volver a los libros para tener una vida mejor. Que esas razones no os abandonen durante los momentos más duros.

 

Piensa en la situación de opositar como algo positivo y un privilegio

Ya sabemos todas las desventajas que tiene la vida del opositor pero, ¿os habéis parado a pensar alguna vez que también tiene sus ventajas?

Por ejemplo, los opositores podemos organizar nuestro propio planning de estudio, descansos, etc. Cuando estemos trabajando, ya no tendremos esa flexibilidad horaria y tendremos que “aguantar” una rutina que, estando estudiando, podemos variar a nuestro gusto o nuestras circunstancias.

Los que esteis trabajando o tengáis cargas familiares, no lo tenéis tan fácil pero pensad que esas pocas horas que os quedan libres, tenéis la posibilidad de dedicarlas a conseguir un trabajo mejor y una calidad de vida.

Pensad que todo el mundo no tiene la posibilidad de dedicar su tiempo y su dinero a opositar, por diferentes circunstancias. Así que a todos los que tenemos esta oportunidad de conseguir aquello que queremos, debemos mirarlo como un privilegio.

 

Mírate en unos años como funcionario

Visualiza tu vida cuando seas funcionario y hayas alcanzado tu plaza. Piensa en todos los veranos que podrás disfrutar después de haber sacrificado unos pocos, por ejemplo.

Haz una lista de las cosas pendientes a las que estás renunciando ahora por opositar: viajar, comprar un coche, salir más con tus amigos, etc.

 

Por muy difícil que te parezca un tema, acabarás dominándolo 

¿Conoces la sensación de comenzar un tema en el que no entiendes nada? En ese momento piensas: “esto no me lo voy a aprender en la vida”. Pues bien, te lo acabas aprendiendo dedicándole muchas horas de estudio, consultando la ley mil veces, foros, a tu profesor, a tu compañero de clase… Terminas haciendo todo lo posible (y lo imposible) para aprenderte el tema, pero lo acabas dominando.

En ese momento inicial en el que piensas que no serás capaz, echa la vista atrás y recuerda todas las cosas difíciles que has conseguido hacer en tu vida. Piensa en aquello que todo el mundo te dijo que no conseguirías o que ni tú mismo podías creerte que habías logrado. La oposición no es más que otro de los logros que conseguirás si te empeñas y trabajas duro.

Otros lo han conseguido ya, ¿por qué no vas a ser tú capaz?

 

Podéis seguir mi día a día opositando en Instagram (el_blog_de_patricia_israel) y también en mi página de Facebook 

¡Feliz estudio a todos!

P

 

 

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